domingo, 5 de febrero de 2017

Espectacular noche la vivida en la penúltima sesión de preliminares.

CARNAVAL HUELVA / CARNAVAL COLOMBINO "Por Blas Miguel Hernández"


Comenzó la séptima noche del concurso, una noche que s presentaba algo más larga por la inclusión de un grupo más que en días anteriores, lo mismo que que sucede con la última noche de preliminares, pero lejos de cansar, el público se mostró despierto y satisfecho por la variedad de modalidades que actuar, la diversión que propiciaron las murgas y el buen cantar de las comparsas concursantes. Por todo ello y porque coincidían tres grupos de la capital y uno de la vecina Punta Umbría, se colgó el cartel de no hay entradas.


La primera en salir a escena fue la comparsa de Isla Cristina “El plan C”, que desde un almacén donde maquinan la conspiración para sus turbios asuntos, y vestidas al estilo de los gánster de “El padrino”, explican como urdir un plan para llegar a la final del carnaval de la que no bajarán del segundo. La verdad es que acostumbrado a ver a esta agrupación de princesas y sirenas, pues como que me ha gustado el rollito de verlas en plan “malotas. Los pasodobles los dirigieron uno hacia Huelva, donde destacan a su gente por encima de la monumentalidad que posee y cómo hizo piña para salvar al Decano o para recibir a Carolina Marín y en protesta por los recortes en la sanidad, pidiendo que Huelva no calle todavía que aún quedan las fábricas y los fosfoyesos por los que pelear. El segundo hacia Andalucía, del orgullo de ser andaluz y como hemos perdido el norte en una dura crítica hacia Susana Díaz, que entre otras cosas la tacha de haber convertido nuestra autonomía en un sucio burdel, y emulando la letra del himno andaluz nos invitaron a levantarnos contra los farsantes. Buenas letras para este primer pase. En los cuplés bromearon con el pase a las semifinales, con la vuelta de los grandes que se lo pondrán difícil y el soborno que le han hecho al jurado y en el segundo a lo poco que duran las baterías de los móviles. En su popurrí entran en guerra poniendo en marcha su plan C que por muchas argucias que planeen el mejor plan es el compañerismo y la convivencia, el corazón, tener con quien celebrar la fiesta siendo elegante. Buena agrupación.
A continuación el cuarteto de Huelva que dirige Miguel Garrocho, “Los Perry´s Meichon”, tomó el protagonismo en escena. En su parodia interpretan a un par de” hermanas” en la que “una” de orientación homosexual, tiene montada una tienda de animales y la otra, con escasas luces, entra a trabajar con ella. Con la entrada de su primer cliente y las ocurrencias de la más cortita, se producen una serie de simpáticas situaciones en la que participa activamente un chigua gua con acento mexicano que representan vestido y caracterizado al estilo de “Speedy González”. Con la nueva incorporación de Gines Rasero este cuarteto ha ganado enteros, descubriéndonos en él su faceta más cómica. Los cuplés, a un muchacho que le llevaron el perro para lavarlo y los ladridos que daba el perro y daban ellos y, un segundo a al novio que tiene su hermana “chiqui” y el viaje en moto que le dio por la sierra. El tema libre lo continúan con la intervención de un gato, presente en escena desde la tanda de cuplés. El sobrepeso, las ansias de comer y el maltrato animal son algunos de los temas tocados en esta su última pieza que despidieron por pasodoble a ritmo de caja y bombo, deseando que el cuarteto siga creciendo y que no sea cosa de este año.


La cara más desvergonzada de la noche llegó con la intervención y puesta en escena de la murga de Huelva “Tú te disfrazas…Po yo no (en un ensayo de un grupo cualquiera)”. Por fin se desveló el tipo que llevaban, y responde ni más ni menos que a su título, quién lo hubiese dicho. Su tipo es el de una agrupación que por falta de presupuesto salen y se presentan en este concurso sin disfrazar, parodiando continuamente las cosas y los casos que se dan habitualmente en un cuarto de ensayo. Desde sus primeros compases establecieron una comunión con un público que los arropó durante toda su actuación. En el primero de sus pasodobles describen el tipo y el porqué de salir vestidos de este modo, en parte según ellos, por el puesto en que quedaron el pasado año sin coger un duro, pero no es una excusa pues ellos vienen aunque sea vestido de calle. El siguiente de ellos a lo reivindicativo que se ha vuelto el pueblo onubense y el onubensismo que se respira con aires nuevos, pero no comprenden que haya una parte de esta sociedad que sigue enturbiando su nombre y no entiende que esta madre algunos hijos no la quieran. Buena música de pasodoble, bien estructurada y bonita melodía, uno de los que más me ha gustado dentro de la modalidad. En los cuplés bromearon con conejo de su prima y con las bragas que se venden por wallapop en segundo lugar. Hicieron un estribillo sencillo y pegadizo; esto es carnaval, esto es carnaval,,, claro que sí guapi. Muy recurrente.

El popurrí es un escaparate de todo lo que se cuece en un cuarto de ensayo durante cuatro meses para llegar a sacar una agrupación, algo nada fácil como algunos neófitos creen. Buscar el tipo, los disfraces, las letras, la música del repertorio… El repaso a las bases, al jurado, los ensayos en navidad, un ácido recuerdo para el pregonero del pasado año… Buen popurrí y una gran actuación la de esta murga que fue despedida con el público en pie y al grito de chirigota, chirigota.

Pasado el descanso, le tocó el turno a la comparsa de Punta Umbría de la peña “Los Futuristas”

que se presentaban bajo el nombre de “Los Salvadores”. Ante un abstracto telón, de libre interpretación, que recuerda a la obra pictórica “La persistencia” del artista al que representan estos estrambóticos “Salvador Dalí”, que trataban de crear los trazos de un mundo ideal sacándonos de la vulgar y violenta realidad en su presentación. Siempre hay una puerta surrealista para una salida que pinte Dalí como salvador, la magia de los pinceles la traen en su canción y así pintaron valentía para los cobardes, un trozo de pan para el que tiene hambre… llenando la vida de mil colores. En el primero de sus pasodobles hablan del nefasto discurso que dio Donald Trump de manera tan radical sobre los inmigrantes y el muro que pretende construir para frenar la llegada de mejicanos a su país. Ellos aluden a que la misma crueldad que Trump manifiesta la aplicamos nosotros con las vallas de melilla. El segundo de la tanda lo dedican a manifestar que no pierden el tiempo con aquellos que tratan de desmerecer a su grupo y hablan del sueño que tienen de un concurso con toda la provincia unida, que o lo levantamos nosotros o todo es to se va a la mierda. Muy aplaudido este segundo pasodoble con el público en pie. En la parte cupletera de su repertorio arremetieron contra las declaraciones de Fernando Trueba cuando dijo no haberse sentido nunca español, en el que concluyen diciendo que el ser español nunca lo ha visto con “buenos ojos”. Muy ocurrente. La capitalidad gastronómica tomo el protagonismo en el segundo de ellos. En su estribillo afirmaron que la locura que padecen se la deben al Carnaval por alegrarles la vida. Con la visión de la vida de estos locos soñadores desarrollada en su popurrí , en donde se alzan como salvadores por su condición, dejan claro que no están tan locos y con las palabras que dijo un día Dalí; tú se feliz, hazlo por mí que el tiempo se va concluyeron su actuación. Público en pie y palmas por Huelva para una comparsa técnicamente muy completa.

El Gran Teatro se transformó en un estudio radiofónico con la emisión del programa que traía la
murga “Onda Fosfoyesos, tu radio activa”. Tres locutores por una parte daban las más trochas y esperpénticas noticias mientras el resto de la agrupación, hacía las veces de banda sonora de la emisión y de reporteros en momentos puntuales. Cómica y exagerada escenografía que transportó al respetable al mundo de la risa. Los pasodobles cargados de la más crítica tinta negra señalaron la labor llevada a cabo por el presidente de la Federación de Peñas de este carnaval, indicando que se nos muere el carnaval si no tiramos todos del mismo carro y a los personajes del mundo cofrade que siempre tiraron por tierra nuestra fiesta y se tiran entre ellos, a los que en una llamada de atención les recuerdan que cuando acaba febrero muchos de los que aquí estamos nos ponemos un costal. En los cuplés aludieron a la ausencia de algunos autores y agrupaciones en la presente edición, rematando que como no salen los Pollos a ver quién se va llegar este año el jamón de la Colombina. En su segunda pieza volvió a aparecer el tema gastronómico. Mejor el primero que el segundo con una buena música para transmitirlos.” ¡Huelva! Lo que te pasa te lo mereces” era la sintonía de fondo que sonaba a “la Punta el sebo levanta” mientras comenzaban las noticias del popurrí, en la que realizaron varias con conexiones en directo con el Estadio Colombino. Los fosfoyesos, la becaria que trabaja en la emisora y un sinfín de noticias completaron un divertido popurrí que al igual que el global de su actuación resultó muy dinámico.

El broche de esta penúltima sesión de preliminares lo puso la comparsa de Huelva “Mi barrio”, el barrio de la vida, el que sabe de sus vidas y sus verdades. Así comenzaba la
presentación de esta agrupación con un rollito musical pegadizo que te hacía mover el cuerpo al son de sus compases, envueltos por la gravedad del bajo que incorporaban en su interpretación y retumbaba en el interior de los oyentes como auténticos latidos. Representan el barrio de los carnavales, donde todo el mundo cabe, donde invitan a pintarse dos coloretes, a sentir el ambiente de su gente sencilla, a vivir rebelde y tomar sus calles sin callarse. La cultura de los carnavales con la gente de este barrio. El tipo, con ese sombrerito que se gastan recuerda al cantautor del grupo “El barrio”, con una pequeña guitarra con toques carnavalescos, camisas oscuras de manga corta cojamente abotonadas con una colorada camiseta enguatada en su interior y unos vaqueros despintados. El conjunto del disfraz está aderezado por detalles alegóricos a la fiesta de febrero, así las cintas de colores, las chapas con los diferentes nombres de las peñas del carnaval onubense y los fragmentos de algunos pasodobles ya antológicos escritos en sus espaldas. 
En el primero de sus pasodobles, vestido con una música de sabor añejo y muy bien llevado en su bonita melodía, daban las gracias a Huelva por el reconocimiento y la acogida que tuvo su agrupación el pasado año en su debut. Para el segundo enfocaron sus letras a lo ocurrido con el fallido intento de un rociero devoto de la virgen del Rocío que en la Hermandad de Emigrantes, trató de ser su Hermano Mayor, siendo “el Beni” despreciado y negado su sueño por su condición homosexual. Metiéndose en el pellejo de este rociero, “Beni” se dirige a su Virgen pidiendo que perdone a esos buenos rocieros que le ofendieron y ojalá la quieran como él la quiere. Pasodoble que tuvo un gran calado en el público que reaccionó levantándose de sus asientos y aplaudiendo fuertemente esta letra. En los cuplés arremeten contra uno de sus componentes, soltero, bien criado y con muchas ganas de comer que se presentó al programa ese done cenan durante la cita y en el segundo en referencia a los tipos de animales presentados en este concurso. Su estribillo se hace pegadizo y toma la dinámica festera y callejera que tiene su presentación y el popurrí que se escuchó a continuación. En él nos cantaron la vida de su barrio sin callarse nada, el barrio de los carnavales, el que se llena de coplas por febrero. Recuerdan cuando su barrio era el templo referente, relatando los carnavales de los años ochenta y noventa de nuestra fiesta. Advierten que el carnavalero ya no es un inculto y que lucha por su libertad, que no se calla, resaltando su estilo desenfadado de vivir y entender la vida. Un paseo por el barrio nos evoca el recuerdo de algunas peñas y algunos autores que comenzaron en la fiesta, rematando con la más antigua en activo; La Colombina, que siempre tiene abierta sus puertas. De gran belleza su interpretación y muy emotiva para los carnavaleros choqueros, de las de vellitos de punta. En su conjunto el popurrí, así como el repertorio de esta agrupación de buen cantar, tiene algo por encima de todo, que engancha, y así lo rubricó el público puesto en pie con palmas por Huelva.

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