jueves, 2 de febrero de 2017

Le cambian el final al Quijote, pero no vayas a contar ná.

CARNAVAL HUELVA / CARNAVAL COLOMBINO "Por Blas Miguel Hernández"

Como cada noche, el presentador, en esta ocasión Juan Francisco Quintero, fue el encargado de conducir la función de esta cuarta preliminar del concurso.


Dio comienzo el espectáculo con la comparsa de la Escuela Municipal de Música de Punta Umbría “La condesa del sur”. Con ellas Andalucía se hizo mujer sobre el escenario, guapa gitana, mujer morena. Andalucía de verdes pinos y verde mar…un canto a la belleza de la geografía andaluza y a sus mujeres, la tierra de las mil primaveras que las tiene enamoradas. Sus letras de pasodobles fueron dirigidos a la amistad, a las que se obtuvieron en carnavales y a los que les dan la espalda, concluyendo con; “Sigue tu rumbo que ser mi amigo te viene grande”. En el segundo de ellos una de las componentes visiblemente en cinta, se dirigió al público para decirle al fruto que ha de venir “Esta es Huelva; voy a enseñarte uno de los rincones más bonito que tiene Andalucía” y, continuaron cantando un pasodoble a Huelva describiendo la belleza de este rincón andaluz visto desde el Conquero, al ladito de la Virgen de La Cinta. Los cuplés discurrieron con un compás movido, al corte de su autor, dando una llamada de atención al marido que ya no quiere nada con ella y la solución que ella ha aportado, y un segundo a la mala lengua de una concursante de superviviente. Con un Abanícame, abanícame, abanícame que estoy loquito por tu querer, concluye su sensual estribillo al revuelo de sus abanicos. El popurrí da un repaso por todas las provincias andaluzas y generaliza con algunos de los problemas que padece la comunidad, concluyendo con un canto a Huelva.

Tras dos carnavales de ausencia regresó la murga olotense, en la que se pudo apreciar un claro salto de calidad, tanto en ejecución como en interpretación del tipo. Ellos se presentaron con el nombre de “No vayas a contar ná”, unas alcahuetas metomentodo caracterizadas como la popular “Vieja del visillo” de José Mota. En un principio parecía que fuesen a utilizar las ventanas que traían para darle argumento a su interpretación pero, por el contrario, las abandonaron sin sacarle mayor partido y se colocaron sentadas todas estas viejas en sillas, las que sí utilizaron durante todo su repertorio para cantar unas veces de pie, otras sentadas. En líneas generales un repertorio muy digno que hizo disfrutar a todo el público del Gran Teatro que no paró de reírse con ellos. El pasodoble dedicado a la provincia tiene muchas papeletas de ser premiado, al tiempo. A la contra creo que la mezcolanza de tipos que se dan en esta agrupación son frutos de los espejos donde se miran, y ya que su autor va tomando cierta entidad, me remito al resultado de ayer, debería de despegarse un poco y tomar un sello propio.

Sin lugar a dudas el gran espectáculo de la noche nos llegó previo al descanso, momento en el hizo su aparición en escena la única agrupación de Huelva en esta noche, la denominada “Comparsa Sajuanera” bajo el título de “En un lugar del Quijote” que no dejó impasible a nadie. Ante un horizonte rojo anaranjado en clave baja se dibujaban las siluetas del Quijote, de Rocinante y un burlesco molino de viento, una preciosa imagen manchega cortada por las siluetas de las no menos preciosas dulcineas. Tras el prólogo narrativo de D. Quijote que se hablaba y se respondía así mismo, como un loco en busca de su Dulcinea, estas comenzaban con un suave y dulce canto sobre los sueños rotos de hojalata, una historia sin fin en la que los molinos giran cuanto tengan que girar, un caballero sin su dama… El suave canto se transforma tras un silbido en un musical donde Dulcinea reniega de la pertenencia al hidalgo caballero despeinando el argumento de él y de la obra, ella es su propia libertad, navegando en sus sueños libre para escribir su propio final. El primero de los pasodobles se lo dedican al Gran Teatro y a su público, porque no existe mayor premio que el reconocimiento de estos en contra de lo que decidieron cinco zombis por el hecho de ser mujer en el pasado carnaval. El segundo vuelven a reivindicar la igualdad de la mujer frente al hombre en sus letras de manera poética y profundamente metafórica. La exquisitez de la música va en consonancia con el gusto con que son cantados, imprimiéndole sobrada fuerza cuando es preciso. Los cuplés con música casi hablada más que cantada, nos contaron de los calores de los políticos y sus sudores este verano pensando en unas nuevas elecciones y lo poco que les agrada que les llamen las niñas, las mujeres… en vez de comparsa a secas, rematando el segundo cuplé de la misma guisa que el primero. Terminan su estribillo dejando atrás sus anteriores intervenciones en el concurso y si ahora esto tiene un distinto final que les alegre la cara…. dicen; “píntame dos garabatos”. El popurrí es un repaso de la figura de la mujer desde la creación, al uso que se ha hecho de ella en todas las sociedades. Fue despedida esta comparsa con el público en pie y con palmas por Huelva, un comparsón.

Un imprevisto de última hora con la agrupación de Cartaya que le correspondía abrir la segunda parte de la función provocó que la comparsa que venía por detrás cantase anticipadamente. Así que abrió cortinas “La comparsa mágica” de Carmona. La primera sensación promete, grupo con fuerza, algo juntos, explicando en su presentación lo que es la magia en la vida real, la ciencia del pueblo, la que hace el bien y el mal, la que utiliza los juegos... Son estudiosos de sus juegos y en carnaval solo hacen magia del taratachero. El tipo no me llamó mucho la atención por su reiteración en el concurso, magos de chistera, de las que sobresalen las cartas de una baraja francesa. El juego de voces tiene un timbre bonito y alternan altos y octavillas tres de sus componentes, siendo uno de ellos una chica. En las letras de sus pasodobles hablaron de la intolerancia que no respeta ni a los niños, utilizando de vehículo el caso de un niño que quiso ser torero y el segundo es un canto que rompe una lanza contra los cánones de belleza establecidos, poniendo en valor a esas personas obesas en las que también reside la belleza. Me encantó este segundo pasodoble, ambos anclados en una bonita música con una estructura coherentemente llevada. Sus cuplés hablaron de la moda de hacer un pasodoble para todo tipo de celebraciones y su novia que se ha metido a cineasta y se traga todo tipo de películas, rematando ambos cuplés con el mismo final, cantando un tanguillo, dos cupletazo y un estrbillo por el fallecimiento de sus suegra. El estribillo lo terminan de manera picantona utilizando la magia para hacer mil truquitos. Simpáticos y amenos. En sus popurrí utilizan una comparativa ocurrente donde nos muestran donde se utiliza la magia en la vida real. Buena agrupación con alguna imprecisión en la memorización de sus letras.

De la última agrupación de la noche, la murga “Con los huevos en la nuca” de Cartaya, que se presentaron de toreros subidos a hombros por la puerta grande de una plaza de toros, no les contaré si el tipo es original en este concurso o no, si traían buenas o malas letras, o si su música esta bien construida, ni siquiera de la interpretación o su entonación. Se trata de un grupo joven que llega por primera vez a este concurso con unas ilusiones tremendas y que se lo pasaron como enanos encima del escenario, y a los que espero ver en siguientes ediciones. Me quedo con los temas tocados en sus pasodobles, la importancia de los estudios para ser un buen profesional y la crítica a que un futbolista gane más que doctores y maestros, ratificando que la sociedad tiene mucho que aprender.

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