jueves, 9 de marzo de 2017

2017-REVISTA OFICIAL "El Entierro del Choco"

CARNAVAL HUELVA / CARNAVAL COLOMBINO "Por Blas Miguel Hernández"

Como ave Fénix resurgió en 2016 el Choco de sus cenizas.

El miércoles de ceniza ha marcado siempre en las carnestolendas el fin de las fiestas y el inicio de la Cuaresma para el mundo cristiano. La muerte de Don Carnal ante la llegada de Doña Cuaresma, la antítesis del uno frente a la otra.

Según las localidades se produce una quema más que un entierro, de la sardina en la mayoría de los casos, aunque subyugada a las costumbres y particularidades de cada sitio esta simbólica quema se realiza con la sustitución de la típica sardina por; la Cebolla en Aracena, el Palmito en San Juan del Puerto, el Melón en Gibraleón, la Almeja en Cartaya, el “Jigo” en Lepe, por citar algunos, y como no, en Huelva su tradicional Choco, una de las señas de identidad de la capital onubense y como no podría ser de otra manera, de sus carnestolendas.

Desde la segunda edición del Carnaval de Huelva, en 1984, los seguidores de Momo de este Carnaval tomaron como símbolo al Choco en sustitución de la sardina, aportando con ello una identidad propia y característica. En los primeros años el Entierro del Choco tuvo una cantidad inusitada de adeptos, tanto o más que la propia cabalgata, llegándose a contabilizar, según medios de comunicación del momento, más de 20.000 viudas en su sequito, algo que fue menguando con los años, en buena parte debido al afán de perfeccionismo y control de la propia organización, que trataba de poner orden a la espontaneidad popular, algo así como ponerle lindes al campo. El resultado fue la pérdida progresiva y alarmante de participantes, tanto que en estos últimos años tan solo era seguido por uno o dos centenares de personas, en un triste y protocolario acto carente de sentido.

Desde 2015, se ha trabajado de manera expresa para recuperar este acto, uno de los más representativos de la fiesta, ampliando su recorrido y creándole una nueva figura; “El Candelillas”, un maestro de ceremonias que tiene el honor de darle el último adiós a nuestro insigne Choco y prenderlo en las llamas a su exigua su existencia. Antonio Hierro Zabala fue su primer Candelillas en 2015, y en 2016 Manuel Fernández Vázquez emuló este papel de este personaje que está llamado a ser tradicional y perecedero en el tiempo.

En 2016, la Federación optó por trasladar la celebración del Miércoles de Cenizas al sábado siguiente, realizando el correspondiente llamamiento a las agrupaciones y peñas de la capital que, respondieron de manera espectacular, acudiendo disfrazados de viudas y plañideras a la Plaza del Estadio, en la barriada de Isla Chica, una nueva ubicación que por primera vez veía el desarrollo de este acto y que nos hizo rememorar tiempos pasados y, donde reinó la alegría, el desenfado, las risas y los fingidos llantos en un ambiente festivo y del que se espera fuese el inicio de la recuperación de nuestro ENTIERRO DEL CHOCO.


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