domingo, 4 de septiembre de 2016

1996-REVISTA OFICIAL "Delegado de Cultura y Festejos"

CARNAVAL HUELVA / CARNAVAL COLOMBINO "Por Blas Miguel Hernández"

Antes de la primavera, en febrero, cuando el mes en que el catorce se celebra el día del tributo al amor, de los enamorados, la gente de Huelva se presta para bullir en colores, en bailes y ritmos sonoros, y agrupadas en comparsas, murgas y cuartetos romperán durante unos días los esquemas de la vida rutinaria, al calor del son y el amor de la pasión. Es Carnaval, con la magia que produce el desconocer quién está detrás de ese disfraz de viuda en el Entierro del Choco o en la madera del Gran Teatro, mientras interpreta una copla picantona y satírica, en la que el personaje público de turno es despellejado “cariñosamente” por los componentes de una agrupación o la situación de candente actualidad es “comentada” en tono de chiste constructivo y con música festiva a ritmo de pasodobles y cuplés. Son días de vino y rosas, de algarabía de niños y mayores, de correrías por la vida a golpe de máscara y música. En Huelva, sobre el escenario del Gran Teatro, que parecería eterno porque siempre parece haber estado ahí, en la Plaza Coto Mora, tan nuestro de la Historia, se darán la mano y la sonrisa “ y también la risa abierta, franca y a carcajadas” los popurrís compuestos a base de melodías muy conocidas, a las que las diferentes agrupaciones habrán sabido adornar con letras propias, elaboradas en noches de duro entreno y esfuerzo y restándole horas al necesario descanso. Y cuando llegue el final, la venida de Doña Cuaresma a las hojas del calendario, aún nos quedará la gloria de la Cabalgata de Don Carnal, en un sábado espectacular y callejero, con los corazones y los ánimos volcados en las aceras, recorriendo los asfaltos, desbocados en el punto y final de la fiesta y, por ello mismo, más bulliciosos que nunca, como aprovechando el último aliento, los momentos postreros; será un abanico multicolor digno de un sábado de Cabalgata. Sabremos que a partir de entonces nos quedarán trescientos sesenta y cinco días de disfraz escondido y antifaz cobijado en los armarios. Pero ahora, ahora amigos míos, conciudadanos todos, es Carnaval: la luz de la costa sea y estalle en mil formas por las calles, en el teatro, en toda la fiesta ¡Viva el Carnaval 96!

Juan José Iglesias García

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