jueves, 22 de septiembre de 2016

1995-REVISTA OFICIAL "Un año más"

CARNAVAL HUELVA / CARNAVAL COLOMBINO "Por Blas Miguel Hernández"

Cómo pasa el tiempo. Todavía resuena el rum, rum de los tractores de la Cabalgata del 94, y ya están, llamando de nuevo a la puerta de cada onubense, los embajadores de dios Momo a prestándonos a: disponer el ánimo, preparar los hábitos y archivar la rutina, para celebrar con nuestro mejor aspecto unas fiestas que, aunque descafeinadas por el “progreso” y la “moralina” siguen brindándonos una excelente ocasión para dejar en libertad a ese “yo” prisionero de las apariencias. Quedan lejos de nosotros (en el tiempo o el espacio) aquella batallas entre Don Carnal y Doña Cuaresma en la que todo era posible mientras fuese divertido; en la que la música de chirimías, rabés y tambores inundaban calles y plazas, poniendo alas a máscaras y disfraces y empujando los pies de danzantes para resbalar sobre una alfombra de papelillos y serpentinas. Recuperar lo que se pueda de ese espíritu, de ese aroma peculiar que inunda a una ciudad en fiesta; ha sido una constante en el trabajo de Ayuntamiento, FOPAC, peñas y de cada carnavalero de verdad. El que hasta ahora no se haya conseguido, lejos de desanimarnos, debe suponer un estímulo para la imaginación de todos los que son portadores de ese virus benéfico generador de alegría creadora.

Es el momento (siempre lo es) de : corregir errores, ensayar fórmulas e inventar recursos que sirvan como vehículos de contagio, convencidos de que una epidemia de fervor carnavalero en una ciudad, es como una vacuna contra la tristeza. Así pues, busquemos lo más divertido de nosotros mismos, pongámosle el disfraz que mejor le cuadre y saquémoslo a la calle hasta se empape con la música de comparsas y murgas. Y después… después… allá cada cual. 

Juan José Oña Hervalejo
Concejal Delegado de Cultura 
del Ayuntamiento de HUelva

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