lunes, 25 de julio de 2016

1998-REVISTA OFICIAL "Juan José Oña Hervalejo, Director Área de Cultura Diputación de Huelva"

CARNAVAL HUELVA / CARNAVAL COLOMBINO "Por Blas Miguel Hernández"

Un año más el Carnaval sale al encuentro de nuestras vidas con su carga de ilusiones, retos, buenos propósitos, afanes de diversión, ganas de ver y de mostrarnos, deseos de aplaudir y que nos aplaudan, necesidad de decir y que nos digan….

Durante doce meses, cuarteteros, murguistas y comparsistas, letristas y músicos, han estado estrujándose la imaginación para dar con el “tipo” deseado, las letrillas que van a salir de su boca y las músicas que mejor puedan servir de vehículo al mensaje que pretenden transmitirnos.

En las últimas semanas se buscarán elementos que apoyen la puesta en escena o enriquezcan los disfraces; se escribirán los últimos textos que reflejen ese acontecimiento de ayer mismo, y se ajustará la música para que permita el mayor lucimiento de las voces.

En estos trescientos y pico días, las peñas habrán hecho todo tipo de actividades, convivencias, excursiones… a fin de mantener viva para ellos y los próximos la llama del Carnaval. Seguro que han participado en la confección de los trajes, y sus aportaciones al repertorio y a cuantos elementos juegan en el concurso, habrán sido tenidas en cuenta para que el resultado final deje satisfechos a todos.

La FOPAC, por su parte, amén de superar los inevitables avatares internos, habrá ideado, pulido, estudiado minuciosamente todos y cada uno de los actos que habrá de ofrecernos el Carnaval de 1998. Todo ello sin escatimar esfuerzos, tiempo e imaginación.

En contrate con este frenesís creador que imprima la vida de todo cuanto se mueve en o alrededor de FOPAC, peñas y agrupaciones, en esas semanas previas al Carnaval, para tener todo a punto, a otros ciudadanos, a muchos, a la mayoría, la llegada de la Fiesta de la transgresión los coge con el pié cambiado, o con la imaginación o el interés puesto en otro sitio. Lo que se traduce en una participación más bien escasa y circunscrita a la Cabalgata y el Entierro del Choco.

Se de los intentos, no exentos de esfuerzo adicional en lo personal y en lo económico, de todos los que han tenido alguna responsabilidad en la organización de los carnavales, por conseguir que los onubenses todos se sumen a esta celebración. Y sé también que la falta de respuesta no es el mejor estímulo para seguir intentándolo. Por eso hoy, a las puertas de una nueva edición, aprovecho esta tribuna para decirle, a estos que no cejen en el empeño y sigan buscando fórmulas para hacer del Carnaval un fiesta más participativa, en la que cada ciudadano, embutido en su personaje, sea protagonista de su propio juego. A los demás, que se dejen de complejos y aprovechen estas fiestas para ser quienes quieran y decir y hacer lo que durante el resto del año no han sabido, o querido, o podido… Y a todos, que este 1998 sea su mejor Carnaval.

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