En el primer Carnaval de Huelva denominado "Colombino", en 1988, la peña de "Los Ventaneros" trajo la comparsa titulada AIRES DE CABEZOS, con la autoría y dirección de Manuel Correa, un clásico de nuestra fiesta.



(Vista parcial de Huelva a principios del s.XX)
Era un hombre de gran corpulencia que pesaba alrededor de ciento veinticinco kilos y tnía una talla superior a 1,85 m. Salió, y dio que hablar en la ciudad por su simpatía, en la comparsa titulada "Los siete niños de Écija".
Se cuenta de Manuel "El Pintor", que era un gran letrista y compositor carnavalero y además excepcional profesional en el estuco y la pintura, conseguía obtener unas tonalidades para su trabajo que nadie lograba, a excepción de los dos ayudantes más brillantes que tuvo: Pedro Payán y Pepe Gallardo.
(Antigua calle de San Sebastián, esquina con Montrocal "Mackay y MacDonald")
En los días dedicados a Colombina, Pierrot y Momo, solo existía para Enrique el Carnaval, así también iba cantando fandangos por los bares que se ubicaban en el choquero barrio de San Sebastián...
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(Iglesia de San Jorge en Palos de La Frontera, Huelva.)
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(Calle Puerto, antiguo Ayuntamiento "primer edificio a la izquierda")
El apodo le vino de una época en la que en unión de otros tan desenfadados como el iban como rondadores de jóvenes muchachas, y bajo sus rejas les cantaban canciones acompañadas de guitarras roncas y de cencerros sonantes, caso de que la joven no saliera a darles las gracias por la "serenata", Manuel Muñoz simulaba arrancar las rejas, y por ese motivo pasó con el remoquete de "Rancarrejas"a la historia de las carnestolendas locales, y a la ilustre galería de personajes populares.
Era un persona con una "jartá" de gracia, por ese motivo llueve el anecdotario de cosas tan dispares como una algarabía mental: En una ocasión al encontrarse con tres señoritas de Huelva que a todas horas andaban de paseo, se les acercó y con un saludo muy ceremonioso les dijo: "¿Donde se meten ustedes que hace tanto tiempo que no las veo por la calle...?.